La única certeza que tenemos nos ayuda a vivir mejor. Esta experiencia usa la conciencia de la muerte no para entristecernos, sino para recordarnos lo que realmente importa.
La experiencia
Los monjes contemplativos de distintas tradiciones coinciden en algo: pensar en la muerte no entristece, orienta. La finitud actúa como una brújula que apunta hacia lo que realmente importa. Esta experiencia usa esa misma lógica para llevar al grupo a una conversación que pocas veces se tiene.
¿Qué quiero que digan de mí cuando ya no esté? ¿Qué haría distinto si supiera que el tiempo es limitado? ¿Qué conversaciones he pospuesto demasiado? ¿Qué debo soltar para morir en paz con quien soy?
Es una experiencia con apertura y respeto, no para angustiar, sino para redirigir valores y prioridades desde un lugar de profunda honestidad.
Esta experiencia es para tu foro si...
¿Qué incluye el módulo?
Duración estimada
3 – 4 horas
Tamaño del grupo
6 – 10 personas
Nota para el moderador
Este módulo aborda un tema sensible. Te acompañamos en la preparación para que puedas facilitar con seguridad y confianza.
El flujo de la experiencia
Fase 01
Un encuadre cuidadoso que invita al grupo a acercarse al tema con apertura y respeto, no con miedo.
Fase 02
Ejercicio de visualización guiada: imaginar la propia vida desde el final. ¿Qué veo? ¿Qué siento? ¿Qué debo soltar?
Fase 03
Cada participante escribe sobre su legado deseado y las cosas que cambiaría si tuviera perspectiva.
Fase 04
El grupo comparte y se lleva un compromiso concreto: algo que harán diferente a partir de hoy.
"Debemos reflexionar sobre la muerte para redireccionar nuestros valores, sino habremos desperdiciado nuestra vida y la oportunidad de una positiva trascendencia."
Reflexión del módulo
¿Te interesa?
Escríbenos. Te contamos cómo prepararte para facilitar esta conversación con confianza.